domingo, 3 de marzo de 2013

Patrimonio Mundial de la Humanidad en China y legislación



De acuerdo a las ultimas estadísticas publicadas por la organización mundial del Turismo, China recibió en el año 2011, 58 millones de visitantes, ocupando el tercer puesto de llegada de turistas a nivel mundial sólo por detrás de Estados Unidos y Francia. Además es el país que más turistas recibe de la zona Asia Pacifico. Una de las razones principales por la cual tantos viajeros deciden visitar China es su rico patrimonio cultural, reconocido tanto fuera como dentro de sus fronteras, así China tiene reconocidas 43 propiedades Patrimonio Mundial de la Humanidad por La Unesco, de los cuales 31 son culturales, 9 naturales y 4 mixtas, solo superada por Italia y España con 47 y 44 propiedades reconocidas respectivamente.

La primera vez que entidades chinas fueron reconocidas como Patrimonio Mundial de la Humanidad, todas ellas de carácter cultural, fue en el año 1987 cuando la Unesco decidió incluir en este listado a La Gran Muralla China, el Mausoleo del primer emperador Qin, los Palacios imperiales de las dinastí­as Ming y Qing en Beijing y Shenyang, el Yacimiento del hombre de Pekí­n en Zhukudian y las Grutas de Mogao. Siendo los tres primeros aquellos que en todo el mundo se asocian a China como sus atractivos principales, pero sin menospreciar a los otros dos que muestran la importancia que ha tenido China a lo largo de la historia para el mundo dado que en Zhukudian se han hallado restos de Homo Sapiens Sapiens de un periodo en torno a los años 18.000 y 11.000 a. C. y Las grutas de Mogao están situadas en un punto estratégico de la Ruta de la Seda que fue un puente en diferentes corrientes religiosas, culturales e intelectuales. Las dos ultimas entidades en ser reconocidas en el año 2012 han sido el Xanadu, a nivel cultural por su importancia en la fusión de la cultura Mongola y en la cultura Han y el yacimiento de fosiles de Chengjiang.

La protección de este patrimonio se basa fundamentalmente en las leyes que a nivel internacional la Unesco obliga cumplir por ser una entidad Patrimonio Mundial de la Humanidad.

Ya que la legislación nacional es aún muy escasa y débil, existen las Áreas Turísticas o los Planes Nacionales de Turismo pero esta falta de leyes a nivel local o nacional y la búsqueda del mayor beneficio económico provoca abusos y malas practicas que pueden llegar a destruir esos lugares. Como ejemplo vamos a ver el caso de la Montaña Amarilla, Huang Shan.

La Montaña Amarilla (黄山), situada en el sur de la provincia de Anhui, está reconocida Patrimonio Mundial Cultural y Natural y Geoparque mundial así como a nivel nacional Área de interés cultural y paisajístico por el gobierno de China. En ella destaca la existencia del llamado Pino Taiwanes (Pinus Hwangshanensis) incluido en la lista de especies amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza y con cientos de años de antigüedad, más de 300 tipos de animales y sus impresionantes paisajes de picos escarpados de Granito que han servido de inspiración durante cientos de años para los artistas chinos, sobre todo para la denominada pintura de paisaje, Shan Shui Hua.

El problema surge ya que las anteriores medidas de conservación y protección no son suficientes para soportar la cantidad mayor de turistas que se han recibido desde que fue reconocida mundialmente y se han permitido actividades que están dañando los atractivos de la montaña como por ejemplo la construcción alrededor de la montaña, pegadas literalmente a ella, de una serie de pasarelas y escaleras para poder acceder a las zonas más altas y que soportan una gran carga de personas cada día con el consiguiente desgaste de la roca; o una leyenda que se ha creado, también existente en otras partes del mundo, que gira en torno a los "candados del amor". Hay varias historias sobre cuál es su origen pero ninguna contrastada. En la misma montaña existe un monumento con forma de candado y llave pero tal es el éxito que no hay ninguna parte de la montaña donde los enamorados no hayan puesto este símbolo de su amor, lo que supone no solo que se desgasten algunas zonas sino también que se rompa con la estética de la montaña ya que los cuelgan de un lado a otro mediante cables, en las protecciones de los caminos de acceso y un largo etcétera.

El patrimonio cultural y natural de China cada vez tiene más reconocimiento a nivel mundial y puede que llegue a convertirse en el país con más entidades reconocidas Patrimonio Mundial de la Humanidad, pero aún le queda un largo camino por recorrer para conseguir mantener el equilibrio entre el beneficio económico y la protección y salvaguarda de estas entidades.

Escrito por Noelia Marín.

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