sábado, 11 de enero de 2014

Shangri-La. Paraíso Perdido

Hoy he recibido la noticia de que la pasada madrugada mi lugar favorito de China ha sido devorado por las llamas. Estoy hablando de Dukezong la ciudad antigua de Zhongdian también conocida como Shangri-La. Según la agencia de noticias Xinhua hacia la una y media  de la madrugada del sábado, hora local, se inició el incendio que se abría paso rápidamente entre los edificios de madera de la ciudad y que a las diez de la mañana todavía seguía en activo. Según esta misma agencia no hay que lamentar bajas civiles.

Shandri-la

Dukezong contaba con 1.300 años de historia y fue un lugar de paso importante en la Ruta de la Seda en el sur. En 2002 el gobierno, en una clara estrategia para atraer el turismo, decidió renombrar a Zhongdian como Shangri-La en honor a James Hilton y su novela de 1933 “Horizontes Perdidos” en la que describía a  Shangri-La como el  paraíso tibetano.

Cuando vivía en Kunming para muchas de las personas que conocí y para mí misma, Shangri-La era un lugar en el que evadirse del bullicio de la ciudad, y aunque no dejaba de ser turístico no era un destino tan popular como sus vecinas Dali y Lijiang. Resultaba muy relajante levantarse por la mañana temprano y recorrer sus calles, visitar el mercado y los templos budistas, tomarse un té con mantequilla de leche de yak para entrar en calor, subir la colina que rodea a la ciudad para poder admirar las vistas de las montañas y esperar a la tarde para unirse al grupo de ancianos locales que cada día bailaban en la plaza central.

Es difícil expresar lo que para mí significa esa ciudad y la paz que me llevé conmigo de vuelta a casa. Tan sólo deseo que las personas que lo han perdido todo en este incendio, no sólo sus bienes materiales sino también culturales, reciban toda la ayuda que necesiten para poder reconstruir sus vidas lo más rápido posible.

Tashi Delek.


Autora: Paola Pérez Masedo

0 comentarios:

Publicar un comentario