sábado, 22 de marzo de 2014

El libro tibetano de las proporciones




Se trata de un libro del siglo XVIII consistente en 36 diseños sobre tinta con precisas guías iconométricas para dibujar figuras de Bodhisattvas y el Buda. Escrito en lengua newari con números tibetanos, el texto fue creado en Nepal para su uso en el Tibet. El concepto de imagen ideal de Buda surge en la Era Dorada del reinado Gupta, entre el siglo IV y VI. Además de las proporciones, otros aspectos de la representación, como número de dientes, color de ojos, dirección del cabello, se convirtió en algo muy importante. Vemos más abajo algunas partes de este material.









Se puede ver la lista completa con imágenes ampliadas aquí: http://publicdomainreview.org/collections/tibetan-book-of-proportions/




miércoles, 19 de febrero de 2014

Política, estética y beneficios. Del ayer al hoy en la música coreana.

Kpop

El año pasado, en la entrega de los Premios GAON, los más prestigiosos del panorama musical coreano, YouTube salió como vencedora en la lucha por el premio a la mejor plataforma de nuevas comunicaciones. De esta forma, se convirtió en el primer website no coreano de este tipo en recibir dicho galardón. Pese al carácter tan tremendamente nacionalista de los coreanos, esto no es una sorpresa. A día de hoy, cada vez que alguien abre la ventana principal de YouTube en cualquier rincón del planeta, independientemente de lo que desee buscar, verá que le resulta imposible no toparse con al menos un par de vídeos de K-Pop en el menú de más vistos, recomendados o novedades. Es así como el hallyu se ha expandido de una manera tan notable en los últimos seis años fuera del continente asiático, de forma quasi-viral y con YouTube, indiscutiblemente, habiéndose convertido en una de las ventanas al mundo más valiosas y leales para Corea.

Si bien un servidor se negará en redondo a reconocer a todos los géneros de música coreana actuales como 'K-Pop', que es lo que casi todos los medios de comunicación se empeñan en hacer, es cierto que esta etiqueta la están utilizando con un nivel de aceptación bastante alto la mayor parte de artistas actuales, independientemente de su estilo, debido a la fama que destella.

Décadas atrás, cuando ni YouTube ni Internet existían, el panorama musical coreano estaba controlado de manera mucho más estricta de lo que lo está en la actualidad (porque, sí, sigue estando tremendamente controlado). En realidad, cada cantante tenía el deber de sacar una canción en cada álbum en alabanza de la unidad de los coreanos como pueblo, de ese 'uri' (우리) o 'nosotros' tan característico. Si no, en su lugar se esperaba una pieza que ensalzase la labor del presidente Park Chung-Hee (que subió al poder tras un golpe militar en 1961) y de su excelente labor como guía de la nación. La verdad, es que para finales de los sesenta el culto a la personalidad del general Park no tenía mucho que envidiar al de Kim Il-Sung en el vecino norte.

Cuando en 1972 se le pidió al cantante de rock Shin Joong-Hyeon cumplir con su parte, este se negó a hacerlo diciendo: "No tengo ni idea de cómo hacer eso. Mejor que se lo pidáis a otro". Su castigo fue ver la mayor parte de sus canciones y obras censuradas o directamente prohibidas en la mayor parte de años siguientes, incluyendo su superéxito 'Mi Ji' (Chica Hermosa), que fue tachada de inmoral, ruidosa y degenerada.

Como muchos otros músicos de fama de los sesenta y los setenta, Shin Joong-Hyeon y Cho Yong-Pil comenzaron su carrera con bolos para mantener a los soldados americanos entretenidos en los bares de los barrios de Yongsan e Itaewon, en Seúl. Shin, que quedó huérfano en la guerra, se presentó en la base de Yongsan como Jackie Shin, ganándose en los años siguientes títulos honoríficos como los de 'padrino del rock coreano'. Igualmente, su fama de genio capaz de componer o arreglar una pieza para prácticamente cualquier cantante le llevó a participar en contribuciones a trabajos de cantantes como los ADD4 Kim Jung-Mi, Kim Chu-Ja o las Pearl Sisters, de las que se esperaba fueran con Shin en una gira para entretener a las tropas americanas y surcoreanas destacadas en Vietnam. Las Pearl Sisters, sin embargo, alcanzaron una enorme popularidad en 1968 que les valió un acuerdo épico con una de las discográficas más prestigiosas del país, quedándose así en Corea.

La pausa forzosa a la carrera de Shin Joong-Hyun dio, en parte, lugar al auge de la de Cho, un músico que había flirteado con la música de verbena típica del país, conocida como bbongjak, que Shin había casi llevado al destierro. La diferencia principal entre los dos cantantes, más allá del estilo musical, fue la de que mientras que Cho Yong-Pil nuncá escandalizó en demasía y jugó casi siempre según las normas, al díscolo Shin le pillaron en 1975 en posesión de marihuana y lo arrestaron, internándolo en una institución psiquiátrica durante varios meses no sin antes haber pasado unos cuantos días en los famosos sótanos de la Agencia Nacional de Inteligencia Coreana en Namsan, bien conocido por sus sesiones de tortura.

Cho Yong-Pil arrancó primero como cantante principal first started as the front man of the Kim Trio, lanzando su primer single en solitrio el mismo año en que Shin cayó en desgracia. De ahí en adelante, el Sr.Cho levantó una increíble carrera de rock, baladas, pop y bbongjak que le llevó a a sacar 19 álbumes y a ser el primer artista coreano en actuar en el Carnegie Hall de Nueva York en 1980.

Con la democratización del país a partir de 1992 la dirección y planteamiento de la música coreana cambiaron irremisiblemente, tal y como un servidor ya mencionó en el artículo anterior. El hecho de si esto se debió o no al cambio de corriente política del país o no aún sigue siendo foco de debate, ya que 'Seo Taiji and Boys' dejaron claro entre 1992 y 1996 que aún había mucho que criticar en Corea a nivel social y humano. No obstante, y fuera como fuere, lo que vino de esta fecha en adelante fue única y exclusivamente música comercial, desterrando para siempre la canción protesta y desterrando a los irreverentes al mundo Indie.

Inspirados por el boom de las 'boy band' americanas como Back Street Boys o NSYNC, el K-Pop de finales de los noventa iba a apostar por dos bazas principales: las bandas de looks arrebatadores y el concepto visual de coreografías perfectamente ensayadas, y de moda y estilo típicos del manga y el anime japoneses. Se puede decir que no hay relación entre la música coreana de antes y de después de 1994, con la mayoría de coreanos mayores de 40 a menudo quejándose de que ya no hay música para ellos.

No hay mucho más que pueda comentar ya sobre el fenómeno del K-Pop actual, del que ya se habló de manera bastante extensa en el artículo anterior. Hay, eso sí, aún lugar para hablar de cómo consigue el éxito que logra actualmente. En una entrevista bastante instructiva (que se puede leer en inglés aquí -> http://noisey.vice.com/blog/great-white-hope-how-bradley-ray-moore-accidentally-conquered-k-pop) Bradley Moore, el batería estadounidense de la recientemente creada y exitosa banda de rock 'Busker Busker' reveló algunos de los detalles más ignominiosos y sórdidos del mundillo de la música en Corea, muy a pesar de los directivos de su firma.

La realidad es que el aspecto y vestimenta de cada cantante son elegidos con tremendo cuidado y controlados de manera rigurosa, convirtiendo a cada cantante o bailarín en un producto de la firma en la que está, y en la que de hecho está a menudo desde muy temprana edad. Muchos entran en las academias de formación de las compañías con tan sólo 11 o 12 años, siendo sometidos a dietas, entrenados en baile, gimnasia y aprendiendo idiomas extranjeros durante años antes de su debut.

Las condiciones laborales que mencionan o se intuyen en muchas entrevistas hacen que el glamuroso mundo del K-Pop empiece a emborronarse, con algunos sellos teniendo a algunos de sus cantantes en condiciones que recuerdan más a las de acróbatas de un antiguo circo chino y que parecen estar bastante lejos del aura de superestrellas que desprender. Por si fuera poco, la mayoría de estos cantantes viven juntos en condominios que, en muchos casos, aparte de sus residencias, ¡tienen también las oficinas del sello discográfico, los estudios de grabación y las salas de práctica de baile!
Sí. Comen, viven y duermen en el mismo lugar en que trabajan, casi siempre saliendo sólo para una breve visita familiar, para un concierto, rodar un anuncio o aparecer en algún programa televisivo. Muchos firman sólo por dos o tres años, con las mayores estrellas como Big Bang o 2NE1 consiguiendo dontratos de diez y, al final, en muchos casos, reciben un margen bastante bajo de los beneficios que generan. Si tienen suerte, arrancarán con una carrera en solitario o saltarán al cine o la televisión. En la gran mayoría, no obstante, acabarán olvidados o como juguetes rotos.

Los beneficios generados a la economía nacional por las principales firmas han crecido de forma continua desde 2007. En 2013, SM Entertainment (firma que incluye a grupos como TVXQ, Girls Generation, Shinee o EXO y que dobló sus ingresos año tras año desde 2008) obtuvo unos beneficios netos de 155millones de dólares, con su principal rival YG Entertainment (PSY, 2NE1, Big Bang o Epik High), logrando alcanzar un valor total de 250millones. Con números así, queda claro que el K-Pop se ha convertido en una cuestión de estado.


Autor: Ignacio M. García-Galán

viernes, 14 de febrero de 2014

Ya está aquí el K-Pop. ¡Oh no! ¿U oh si?



Kpop
Si hay algo que ha hecho de Corea uno de los países más populares del Extremo Oriente en los últimos años y ayudado a ubicarlo en el mapa mental de millones de jóvenes en todo el globo eso es, sin duda, la imparable K-Wave u Ola Coreana. La pequeña nación asiática, con un tamaño inferior a la cuarta parte de España, pero con la misma población, ha cimentado en las últimas dos décadas una de las industrias musicales y cinematográficas más prolíficas del mundo. Conocido como 'hallyu' (한 류), este sector artístico famoso por sus legiones de chicas 'cute' y de chicos de aspecto afeminado, que bailan en coreografías casi perfectas al ritmo de sones creados por ordenador, ha conquistado ya Asia y se está posicionando para tomar el resto del planeta bajo la proclama de ser 'el ritmo de Oriente'.

Grupos y cantantes como 2NE1, PSY, BIG BANG, SISTAR, 2PM o GIRLS GENERATION tienen ya clubes de fans en más de 160 países, siendo los exponentes más famosos de una nueva generación de ídolos sistemáticamente entrenados.

Lo curioso es que, dentro de una sociedad tan conservadora, imbuida por las doctrinas confucianas, hasta hace bien poco a los artistas se les consideraba un colectivo de casta inferior, a menudo aplicándoseles el título de 'tantara' (딴따라), bastante poco respetuoso en comparación con el actual trato de 'gasoo' (가수). Mientras que el primero hace referencia al ámbito circense y payasil, el segundo, mucho más respetuoso, les coloca al nivel de estrellas.

Es más, en 2011, una encuesta realizada por El Instituto Coreano de Formación Vocacional arrojó como dato que actor o cantante eran dos de las cuatro profesiones más deseadas entre los jóvenes de ambos sexos de edades comprendidas entre los 11 y los 19 años. No obstante, el concepto negativo asociado al mundo del espectáculo es aún fuerte entre las gentes de la tercera edad.

Para los coreanos que han estudiado este fenómeno, el cual explotan hasta la saciedad para abrirse paso en nuevos mercados, el K-Pop nació en el año 1926 con el éxito de Yoon Sim-Duk 'Himno de la muerte'. Algo curioso si tenemos en cuenta que el fenómeno pop arranca en el resto del globo unos 30-35 años después de esa fecha, y es que a día de hoy, los coreanos parecen aplicar el término K-Pop a toda música comerciable realizada en su país, independientemente del género. La canción de la Srta.Yoon, por ejemplo, era una triste balada de amor prohibido compuesta en época de la ocupación japonesa. El éxito de su obra, que también fue cantada en japonés, le ganó una actuación en Tokyo, muriendo en el viaje a la capital nipona cuando ella y su productor, que era además su amante y estaba casado, saltaron al agua desde el barco en el que viajaban. Tenía 29 años y, como a todas las estrellas que fenecen jóvenes, la muerte la convirtió en leyenda.

Las canciones coreanas se han caracterizado, por norma general, por sus ritmos tristes y melancólicos durante décadas. Este es un rasgo, según aquellos que se dicen estudiosos de la música del país, característico del "sufrimiento de un pueblo dividido y que pasó cuarenta años bajo el yugo nipón". Aquellas sonatas que hablan de amores prohibidos o imposibles, o del sentimiento del pueblo por su patria, fueron la corriente principal hasta bien entrada la década de los sesenta. A partir de ahí, la influencia americana sería imparable.

La presencia de tropas estadounidenses en Corea ha sido bastante amplia desde 1945 y los discos traídos por la soldadesca y las emisoras de las fuerzas armadas empezaron a causar sensación entre el público coreano joven. Para 1965 Lee Min-Ja se convirtió en la primera cantante femenina de culto desde Yoon Sim-Duk al lanzar su éxito 'Camellia Lady', sobre una mujer despechada que acaba trabajando en un sórdido bar llamado Camellia. Fue también la primera cantante del país asiático en lucir sin pudor la minifalda. Consiguió vender más de 100.000 copias de dicho álbum, entrando en 1991 en el Libro Guiness de los Records como la cantante coreana más industriosa, con 2.069 canciones y 569 álbumes y singles en su haber. Poco después, cantantes como Yoon Bok-Hee, Shin Joong-Hyeon y Cho Yong-Pil se iban a encargar de introducir el rock, el soul e incluso la música psicodélica tan característica de finales de los sesenta y principios de los setenta.

'Seo Taiji and Boys' fue la banda que marcó el antes y el después. En la década de los noventa, con la llegada de la democracia llegó también la de la música comercial pura y dura. Aquella época de flirteo con las tendencias occidentales quedó atrás para entrar en una de copia o inspiración casi absoluta. Llegaron también el hip-hop, el heavy metal y el rap, precisamente con 'Seo Taiji and Boys' combinando estos tres estilos al mismo tiempo. Se hizo habitual que nuevos grupos, como HOT, S.E.S, TURBO o Shin Hwa vendieran más de un millón de copias en una época en la que internet estaba aún en pañales. Fue en esta misma década cuando el número de trabajadores y estudiantes extranjeros en el país comenzó a crecer, ayudando así a expandir la fama de las estrellas coreanas por los países vecinos. En 1999 varios grupos coreanos lanzaban ya álbumes grabados en mandarín o en japonés y, en 2002, BoA se convirtió en la primera en sacar uno completamente en inglés.
 
Fue también el arranque de la 'Idol Era'. Cuando 'Seo Taiji and Boys' se separaron en 1996 el revuelo fue tan grande que los noticiarios abrían con ellos en lugar de con noticias económicas o de índole política. Fueron la primera banda el desafiar abiertamente a los censores (el primer solista fue Shin Joong-Hyeon en 1972 y ello le valió el internamiento en un psiquiátrico, pero de eso ya hablaremos otro día), atacando a los valores tradicionales de una sociedad que manufacturaba trabajadores, que tenía un bajo índice de libertad de expresión en la música y que era conocida por tener uno de los sistemas educativos más estrictos del planeta. Las leyes de censura se levantaron en 1996, justo el año en el que la banda se separó. Cuatro años después el dúo masculino Brown Eyes se hizo famoso en todo el continente con su éxito 'Already One Year', tema principal de la película 'My Sassy Girl'.

A día de hoy, más de sesenta cantantes o bandas diferentes debutan cada año en un país que se ha convertido en una auténtica 'fábrica de talentos' y en, probablemente, la única alternativa que el resto del mundo tiene que ofrecer a un panorama musical dominado por una industria discográfica anglosajona en declive con perlitas como Justin Bieber, One Direction, Lady Gaga o Kanye West. Los sellos discográficos como YG Entertainment, SM Town, LOEN Music o Starship Entertainment son las nuevas mecas de la música de Asia, casi todas ellas atrincheradas en el barrio de Gangnam, al sur de Seúl, famoso a nivel mundial desde hace un par de años por motivos más que obvios.

En 2010 SM Town llevó a su principal elenco de estrellas en una gira mundial que fue testigo de dos llenos totales en París y que les granjeó nada menos que 1.1millones de dólares en un sólo concierto en Los Ángeles. Ese mismo año, la banda Dongbangshinki ofreció conciertos en París, Milán, Madrid, Londres, Estambul y Barcelona. En 2012 Super Junior anunció una gira por cinco capitales latinoamericanas, siendo esta una región en la que las telenovelas japonesas y coreanas han sido emitidas en abierto desde hace varios años.

Si el K-Pop necesitaba aún algo para consolidarse como una industria musical de talla mundial eso fue el sorprendente éxito del verano de 2012 'Gangnam Style', del irreverente rapero Park Jae-Sang, más conocido como PSY. Con su épico videoclip, que es el más visto en la historia de YouTube con más de 1.800millones de clicks, la canción llegó ubicarse en el número uno de listas de éxitos en países tan diversos como Australia, Brasil, Francia, Israel, España, Italia, Líbano o Gran Bretaña.

De esta manera, el K-Pop se ha convertido en una curiosa mezcla de tendencias occidentales y beats típicos del pop japonés, consiguiendo con ello un sabor único. Los cantantes salen a escena o a la pantalla en ropas estridentes y llamativas, sus looks a menudo modelados en personajes del anime japonés, prestos a conquistar seguidores allende los mares con sus ritmos y bailes mecánicos que mezclan un sonido occidental con un aroma oriental. Todas y cada una de las canciones incluyen un rap en el tercio final y los conciertos se ensalzan con efectos visuales y luminosos de lo más épico.

Obviamente, el K-Pop no vende sólo música, es una imagen, un icono. Aunque la mitad de las bandas que debuten este año desaparecerán seguramente en los dos siguientes o verán a sus cantantes saltar de un grupo a otro, la alta competitividad y la producción interminable de talentos (a menudo quirúrgicamente mejorados) da lugar a bandas o cantantes 'desechables' o a grupos de 'un sólo éxito'. De hecho, la mayor parte de éxitos musicales recientes no logran mantenerse en el número uno de ninguna radio por más de tres semanas. El márketing también juega un papel crucial. Los sponsors, tours y conciertos de debut o de retorno para las estrellas emergentes o que regresan tras un par de años son habituales, ganando mucha atención. Internet se encarga del resto.

Os puede gustar o no. De hecho, hasta podéis llegar a amarlo o a odiarlo, pero parece que el K-Pop ha llegado con la intención de quedarse.



Autor: Ignacio M. Garcia-Galan

jueves, 30 de enero de 2014

¡CULTURASIA os desea un feliz año del Caballo!



Según los especialistas en la materia, el nuevo año chino del caballo se plantea como difícil. Se espera que la política mundial sea agitada, desastres naturales en China y una economía en declive.

Maestros del Feng Shui aclaran que el carácter de este caballo es principalmente de fuego y madera, siendo el fuego el elemento predominante, lo que no sería bueno. Este fuego es tan fuerte que podría causar una explosión, lo que se interpreta como el estallido de la burbuja económica por la que atraviesa China en estos momentos.

Por otra parte el fuego derrite al metal por lo que el sector financiero también se verá tocado por la influencia del año equino. Los problemas chinos en este campo repercutirán en el resto del mundo. Se recomienda no realizar inversiones de riesgo en este período.

Si bien el verano será la peor parte del año, alterando el humor de la gente para mal, la segunda mitad del año augura una mejora paulatina en todos los aspectos.

Los geomantes recuerdan que el último año del caballo de madera, en 1954, se produjeron hechos como los ensayos con bombas nucleares de Estados Unidos y la Unión Soviética, y la batalla de Dien Bien Phu, que culminó con la derrota de las tropas francesas en Vietnam.

El Feng Shui y la geomancia china están basados en la interacción de los llamados cinco elementos: agua, tierra, madera, fuego y metal. Se trata de una creencia con numerosos seguidores que se reunirán estos días en los templos para ofrecer incienso y así asegurarse un año de prosperidad, alejando la mala suerte.






sábado, 11 de enero de 2014

Shangri-La. Paraíso Perdido

Hoy he recibido la noticia de que la pasada madrugada mi lugar favorito de China ha sido devorado por las llamas. Estoy hablando de Dukezong la ciudad antigua de Zhongdian también conocida como Shangri-La. Según la agencia de noticias Xinhua hacia la una y media  de la madrugada del sábado, hora local, se inició el incendio que se abría paso rápidamente entre los edificios de madera de la ciudad y que a las diez de la mañana todavía seguía en activo. Según esta misma agencia no hay que lamentar bajas civiles.

Shandri-la

Dukezong contaba con 1.300 años de historia y fue un lugar de paso importante en la Ruta de la Seda en el sur. En 2002 el gobierno, en una clara estrategia para atraer el turismo, decidió renombrar a Zhongdian como Shangri-La en honor a James Hilton y su novela de 1933 “Horizontes Perdidos” en la que describía a  Shangri-La como el  paraíso tibetano.

Cuando vivía en Kunming para muchas de las personas que conocí y para mí misma, Shangri-La era un lugar en el que evadirse del bullicio de la ciudad, y aunque no dejaba de ser turístico no era un destino tan popular como sus vecinas Dali y Lijiang. Resultaba muy relajante levantarse por la mañana temprano y recorrer sus calles, visitar el mercado y los templos budistas, tomarse un té con mantequilla de leche de yak para entrar en calor, subir la colina que rodea a la ciudad para poder admirar las vistas de las montañas y esperar a la tarde para unirse al grupo de ancianos locales que cada día bailaban en la plaza central.

Es difícil expresar lo que para mí significa esa ciudad y la paz que me llevé conmigo de vuelta a casa. Tan sólo deseo que las personas que lo han perdido todo en este incendio, no sólo sus bienes materiales sino también culturales, reciban toda la ayuda que necesiten para poder reconstruir sus vidas lo más rápido posible.

Tashi Delek.


Autora: Paola Pérez Masedo

viernes, 10 de enero de 2014

Ciclo Zhang Yimou en la Filmoteca - Cine Doré

[Fuente: Cine Doré] Por primera vez en la Filmoteca dedicamos un ciclo Zhang Yimou , máximo representante de la quinta generación de la escuela de cine de China, a la que pertenece también Chen Keige por ejemplo. Zhang Yimou es considerado el más occidental de los cineastas orientales y es uno de los que mejor difusión han tenido en Europa. El ciclo incluye todos los largometrajes que realizó en solitario, con películas como Sorgo rojo (1987) Keep Cool (1997) o La casa de las dagas voladoras (2004). Este ciclo continuará en febrero con segundos pases de algunas de sus películas.

Zhang Yimou

La programación de sus películas es la siguiente: 


ENERO 2014

"Ju Dou, semilla de crisantemo": domingo 12, 21:20; 

"El camino a casa": domingo 19, 21:30; viernes 24, 17:30; 

"Sorgo Rojo": sábado 18, 19:40; 

"Qiu Ju, una mujer china": jueves 16, 17:30. 

"Hero": martes 22, 17:30; 

"Happy Times": martes 21, 20:00.

"¡Vivir!": martes 14, 21:30; 

"La joya de Shanghai": miércoles 15, 19:30; jueves 23, 21:50.

"Mantén la calma": jueves 16, 19:30; sábado 25, 21:45.

"Ni uno menos": viernes 17, 19:30; martes 22, 21:15. 

"La casa de las dagas voladoras": domingo 26, 19:15

"la maldición de la flor dorada": martes 28, 19:30.

"Una mujer, una pistola y una tienda de fideos chinos": miércoles 29, 17:30.

"Las flores de la guerra": jueves 30,  20:00.

"Amor bajo el espino blanco": viernes 31, 17:30.

Zhang Yimou es un director internacionalmente aclamado que trabaja en la República Popular China. Se graduó el quinto de la clase, en 1982, en la Academia de Cine de Pekín, con compañeros como Chen Kaige y Tian Zhuangazhuang. Esta clase formó el núcleo de jóvenes cineastas de la denominada Quinta Generación que realizó un nuevo cine chino que explotó en las pantallas de todo el mundo hacia mediados de la década de 1980.

En las películas de la Quinta Generación se mantiene la antigua preocupación del cine chino por China como nación. Sin embargo, estos cineastas rechazan la angustia politizada por la supervivencia nacional de las películas de la primera mitad del siglo XX y el heroísmo de clase del cine realista socialista a partir de 1949 bajo Mao Zedong. Sus películas osan ser diferentes y se atreven a deconstruir la China que conocen. Dos décadas después, Zhang Yimou es uno de los directores más prolíficos, versátiles y significativos de esta Quinta Generación. Su rúbrica como cineasta es una forma de narrar dominada por la exposición visual, especialmente de sus estrellas femeninas.

Esta exposición forma parte del complejo retrato de las generaciones y el género de la obra de Zhang, que se remonta a los debates sobre la modernidad China de principios del siglo XX.

Zhang nació en Xi'an en 1951 de unos padres de una clase social "mala" y al parecer tuvo que vender su propia sangre para comprar su primera cámara. Creció en la China socialista donde la lucha de clases dominaba la vida y la literatura. Como muchos jóvenes chinos de su tiempo fue enviado a granjas y fábricas durante la Revolución Cultural lo que le permitió obtener un conocimiento de la vida en China. Su carpeta de fotografías le ayudó a conseguir la admisión en el Departamento de Cinematografía de la Academia de Cine de Pekín en 1978, tras impugnar con éxito la decisión de prohibírselo por razones de edad. Tras graduarse fue enviado como director de fotografía a un pequeño estudio del interior del país que no tenía la tradición de aprendizaje de los grandes estudios de la costa. En esa época los estudios locales estaban adquiriendo mayor control sobre la producción cinematográfica conforme se iba desmantelando progresivamente el sistema propiedad del Estado.

Sorgo Rojo














Su debut como director, Sorgo Rojo (1987) fue también la primera película de la Quinta Generación que tuvo un público masivo en su propio país y los catapultó a él y a su estrella, Gong Li, a la fama nacional e internacional. Tony Rayns afirma que es claramente "la película de un fotógrafo", con imágenes exuberantes y una trama mínima. Su éxito le consiguió financiación internacional para sus dos películas siguientes, Semillas de crisantemo (1990) y Linterna roja (1991). Estas tres películas forman una trilogía que consolidó su reputación en el extranjero, pero ambas fueron prohibidas en China hasta que rodó una película de tema contemporáneo aprobada por el Partido Comunista, Qiu Ju, una mujer china (1992). Muchos ven este cambio de lo mítico al rodaje del cine de masas como la capitulación de Zhang a las autoridades del Partido y algunos ven en ella el origen de un declive en su obra posterior. Sin embargo, Zhang lo ve de otra manera. Él busca constantemente la diversidad y creía que las tres primeras películas eran demasiado similares: "Pasaba de rojo a rojo. No quiero que el público diga, '¡Ah, sí, otra de Zhang Yimou!' cada vez que ruede una película."

Su cine pasó de los temas históricos a los mayoritariamente contemporáneos en la segunda década de su carrera. En los inicios de su tercera década, Zhang cambió nuevamente de estilo con Héroe (2002), una película histórica de gongfu que une lo mítico con el más popular de los géneros chinos, las artes marciales. La forma visual de narrar de Zhan resulta evidente en sus primeros trabajos como director de fotografía. Tony Rayns, uno de los primeros y más astutos comentaristas occidentales de la obra de Zhang, atribuye a la fotografía de Zhang el deslumbrante aspecto visual de One and Eight y Tierra amarilla , las dos películas pioneras del cine de la Quinta Generación. En pocas palabras, Rayns sostiene que fue "co-creador" con sus directores; en Tierra amarilla, por ejemplo, Zhang Yimou, el director y el director artístico aparecen en el mismo fotograma. Estas dos películas se recrean en la forma cinematográfica. Rompen deliberadamente todos las normas (chinas) establecidas, usando composiciones descentradas, rodaje en exteriores e imágenes desnudas pero deslumbrantes para contar historias con una trama mínima y finales ambiguos.

Mientras estas películas son obras colectivas, su aspecto visual muestra un método de trabajo que informa las películas posteriores como director de Zhang Yimou. Zhang dice que siempre adapta películas a partir de historias que le gustan. Luego decide su marco estilístico general: si las rueda de forma expresionista/simbólica (xieyi), como la trilogía, o realista (xieshi) como Qiu Ju, una mujer china . Está claro que con frecuencia opta por el aspecto visual de las películas en este momento. En términos de la pintura tradicional, este hecho se denomina liyi, la imagen-idea que anima y da coherencia a una obra. Las imágenes-ideas de sus películas más conocidas incluyen el rojo vibrante del yang (masculinidad, ceremonias de boda, sangre, fuego y linternas rojas) de la trilogía, la aspereza del docudrama de Qiu Ju, una mujer china , la idea central de las sombras chinescas de Vivir (1994), el cine negro de La joya de Shanghai (1995) y el estilo de calendario de El camino a casa (1999). Se admite generalmente que la imaginería visual de Zhang redefine la política sobre el yo y la identidad de China.

En la primera década, sus imágenes giraban alrededor del poder sexual, la continuidad reproductiva y el espectáculo del cuerpo femenino en la pantalla. Mujeres jóvenes y hermosas, interpretadas por Gong Li, son esposa-hija-madre-amante-virgen-vampiresa en la trilogía. Sorgo Rojo rompe los tabúes culturales relativos a la representación del éxtasis, el orgasmo y la fecundidad de la mujer en la pantalla. Atrevidos primeros planos del rostro de Jiu'er jadeando y con los ojos muy abiertos en la secuencia de la silla de manos de la boda y, también, en la escena del secuestro en el sorgo salvaje no tenían precedentes en el cine chino continental. En Sorgo Rojo el deseo femenino no es sólo una fuerza de la naturaleza sino la base de una comunidad vibrante y productiva hasta que es destruida por los invasores japoneses.

Los primeros planos eróticos se mantuvieron en las dos películas siguientes, como en las escenas del baño y de la seducción de Semilla de crisantemo y los rituales preliminares del masaje de pies y el encendido de linternas en Linterna roja . Las heroínas de Gong Li en la trilogía son más que imágenes eróticas de bellas novias vendidas a ancianos. Se las mira con placer, naturalmente, pero estas mujeres también devuelven la mirada, y al hacerlo activamente eligen su destino. Jiu'er en Sorgo Rojo elige a su amante, marido y futuro padre de su hijo desde dentro de la silla de manos, lo que la lleva a matar al marido anciano y leproso. Ella muere combatiendo a los japoneses. Judou elige, incestuosamente y en secreto, a su hijo, sobrino, amante y futuro padre de su hijo para huir de su brutal pero impotente marido. Su hijo mata tanto a su padre biológico como al social. Judou se suicida incendiando la fábrica de tintes que la aprisiona. Ambas heroínas mueren gloriosamente. Por el contrario, de Songlian, en Linterna roja , la noche de su boda se mira narcisísticamente al espejo, que le devuelve la mirada. Ella elige torturar a una criada que se acuesta con su marido y fingir un embarazo para manipular al marido y las otras tres esposas mediante la posibilidad de tener un hijo varón. No hay ningún amante joven que la salve. El plan se descubre. Sus linternas rojas apagan a negro para siempre. Se vuelve ignominiosamente loca.

Zhang codifica el género mediante el color en las tres historias. Para Jiu'er, el rojo del yang (la masculinidad) domina la silla de manos, el sorgo salvaje, el vino de sorgo que mantiene a su familia y el fuego que la consume al final. Esta fuerza roja se convierte literalmente en el poder blanco y negro del yin (la feminidad) y la muerte bajo las normas ancestrales transmitidas de padre a hijo tanto en Judou como en La linterna roja . El patriarcado es letal en estas películas y muchos comentaristas han vinculado los ancianos de la trilogía con los líderes envejecidos de China, especialmente tras el aplastamiento de los activistas el 4 de junio de 1989. La trilogía es probablemente la obra maestra de Zhang. Su potencia visual descansa sobre la sexualidad femenina y el espectáculo de la pantalla.

Su poder narrativo descansa en la reelaboración del debate de principios del siglo XX sobre el patriarcado chino, la liberación y la modernidad. Lu Xun, el escritor chino más conocido de principios del siglo XX fue un crítico mordaz del confucianismo, especialmente de la piedad filial. Instaba a los padres a liberar a los jóvenes, liberando así a la sociedad. Sin este cambio sistémico, escribió, los niños son socializados en una sociedad caníbal que devora a todo el mundo. En este marco, las mujeres jóvenes que desafían al sistema en el cine social-realista chino de los años treinta mueren casi siempre. El Partido Comunista Chino reivindicó posteriormente que había liberado a las masas de la servidumbre confucionista y capitalista: hombres, mujeres y niños. Sin embargo, el cine de la Quinta Generación asignó al Partido el papel de patriarcado político en lo que constituía una crítica social devastadora.

En la trilogía, Zhang va incluso más allá. Los ancianos personifican un sistema que jamás renuncia al poder. La libertad viene únicamente del parricidio, real o simbólico, ejecutado por los hijos pero instigado por el deseo femenino. Las mujeres hacen de agentes. Su habilidad para elegir un hombre es el catalizador del cambio social, para mejor en el caso de los campesinos de Sorgo Rojo , o para peor en los hogares artesano e ilustrado de Semilla de crisantemo y Linterna roja , respectivamente. De ahí que muchos comentaristas califiquen a la trilogía de exploración del conflicto edípico, basado en controles ancestrales sobre el deseo femenino más que en el deseo real de los hijos por sus madres biológicas.El argumento no es ya que los padres deben liberar a sus hijos sino que los hijos deben matar a los padres para liberarse a sí mismos. El espectáculo femenino continúa en películas posteriores, como el retrato de Gong Li de una cantante en La joya de Shanghai o el lírico retrato del amor de Zhang Ziyi en El camino a casa . Incluso cuando enmudece el espectáculo, un denominador común de la obra de Zhang Yimou son los personajes femeninos fuertes cuyos deseos individuales más profundos, ya sean de amor, sexo, hijos, justicia o simple supervivencia, cuestionan los sistemas que los amenazan. Este individualismo está muy alejado del cine social-realista chino, que legitimaba únicamente el deseo colectivo de clase como principio y fin de cualquier narración. De ahí que la liberación del deseo en las películas de Zhang personalice la búsqueda de la liberación colectiva en China, siempre prometida pero nunca alcanzada.

Aunque fije la mirada en la mujer, en todas las películas de Zhang Yimou se esconde una masculinidad muy diferenciada. Los papeles masculinos distinguen generación y género, incluyendo habitualmente la mirada moral de los jóvenes: "la mirada del hijo". La "mirada del hijo" es la fuerza de (des)legitimación que se encuentra en el interior y recorre todas las formas narrativas cinematográficas. El hijo puede ser de sangre, un nieto, sobrino, sustituto o incluso tan solo un deseo. Los diversos personajes masculinos ofrecen posibilidades de elección social a las mujeres jóvenes y las ramificaciones reverberan a través del "hijo" o de la falta de hijos en Linterna roja . Cuando le planteé esto a Zhang, él lo negó rotundamente una y otra vez. No obstante, la "mirada del hijo" unifica la obra de Zhang. Los hijos y los nietos son los herederos de sus respectivas familias en la trilogía. El nieto cuenta la vida y la muerte heroicas de su madre en Sorgo Rojo ; el malvado heredero de la familia pervertida de Judou propina los golpes y palizas y da muerte a sus padres; el hijo fantasma es tanto una esperanza de futuro como la muerte de éste para Songlian en Linterna roja .

Películas posteriores se hacen eco de la "mirada del hijo" de Sorgo Rojo , como en el nieto superviviente de Vivir o en los recuerdos de "mi padre y mi madre", traducción literal del título en chino de El camino a casa . Pese al consciente cambio de estilo, todo el argumento de Qiu Ju, una mujer china descansa en tener hijos. Si se lee a través del tema del padre y el hijo, sin embargo, Qiu Ju, una mujer china es subversiva: presenta a la ley como una ruptura de la comunidad al criminalizar una disputa civil y encarcelar al jefe, el "padre social" del bebé. El primer plano final, y único, del rostro de Qiu Ju, sola en la carretera, se congela en el aislamiento, la incredulidad y la angustia. Así, el "hijo" da comienzo a la película y la concluye. La visualización más clara de la "mirada del hijo" se produce en La joya de Shanghai , en la que los bajos fondos de Shanghai se ven a través de los ojos de Shuisheng, un chico de campo de 14 años que pertenece a la tríada de la familia Tang. La cámara sigue con frecuencia a Shuisheng, y a través de sus ojos vemos traiciones, guerras de bandas y ejecuciones. Al final ve literalmente al revés el mundo cruel cuando cuelga de los tobillos en la barcaza del Padrino.

Zhang de nuevo recupera visualmente en traducción un poderoso tema de principios del siglo XX, la reelaboración de la mirada infantil de Hans Christian Andersen como única mirada que advierte la verdad del traje nuevo del emperador. El muchacho es impelido hacia el mal incluso cuando es testigo de su brutalidad. No obstante, podríamos decir que el propio Zhan Yimou es un hijo de China cuya obra mira hacia el pasado, el presente y el futuro a través del "hijo". En este sentido, generación y género son igualmente importantes en sus películas, si bien fija la mirada a veces de forma espectacular en sus intérpretes femeninas. Gong Li es su estrella más famosa y sus películas con ella son sus películas más famosas.

Su propensidad por lo visual ha sido fuertemente criticada en China por su exotismo y falta de autenticidad histórica. Sin embargo, Zhang no reivindica que sus películas sean documentos sobre China o su gente; él crea mundos de ficción mediante imágenes en movimiento que a menudo no resultan familiares, conmocionan, seducen y subvierten. En cambio documenta el deseo, temas que están ahí y que obsesionan el alma nacional desde hace mucho tiempo, utilizando imágenes-ideas seductoras que unen la realidad, los sueños y las pesadillas.

Mary Farquhar . "Zhang Yimou", en Senses of Cinema . Mayo 2002

Fuente: Programa del Cine Doré Enero 2014







martes, 7 de enero de 2014

LRM Performance y Oriente

Hablar de las influencias de la cultura de Asia en un artista occidental es algo ya habitual, desde la Japonaiserie, de Van Gogh a la quizá no tan conocida fascinación de Debussy al escuchar un Gamelán javanés en 1889.




Desde entonces, la influencia asiática no ha parado de crecer hasta llegar a la explosión de Anime y Manga o el K-pop, que junto con la expansión económica china han convertido a oriente en la cultura de moda. En LRM Performance http://LRM-info.com ó "Locus" (pseudónimo quizá más pronunciable para un asiático) trabajamos de forma interdisciplinar, combinando imagen, materiales, movimiento, acciones, sonido y luz. – y por ello empleamos la palabra performance en nuestro nombre.

Somos tres componentes, Berta Delgado y David Aladro-Vico, (ES) –que hacemos el trabajo creativo– y Liao Yun-Hsiu, (廖云秀, TW) intérprete de movimiento y danza.

En LRM Performance queremos huir del arte como simple herramienta para transmitir una narración, concepto, trama o secuencia causa-efecto. Buscamos hacer perceptible lo que está más allá de lo inteligible y escapa a la interpretación, como es el caso en muchas emociones.

En LRM Performance queremos huir del arte como simple herramienta para comunicar una narración, concepto, trama o secuencia causa-efecto. Buscamos lo que escapa a la interpretación, como por ejemplo muchas emociones.

Por este motivo nuestra relación artística con otras culturas no está necesariamente condicionada por el conocimiento de un lenguaje ni contexto cultural; para nosotros el arte de otras culturas no necesita de significados reales, lenguaje ni contexto sino de sensaciones e interpretaciones libres. Pero hay que tener la mente abierta a lo que no comprendes, y mucho interés y respeto hacia otras culturas.

Crear es arriesgarse a ensamblar, intercalar o mezclar y transformar elementos de distinto origen. Estos elementos no pueden hacerse “dueños” de la obra, porque si no en vez de crear lo que haces es copiar. Vamos a comentar algunos esos elementos de culturas del sur de Asia que nos han inspirado.

Abstracción, libre asociación y contemplación
Muchos asistentes a las presentaciones de nuestro último trabajo –titulado Memory Root Light– hablan de escenas abstractas en las que la imposibilidad de establecer un hilo conductor hace que el espectador contemple libremente, sin estar condicionado previamente por una historia. Eso es justo lo que buscábamos: crear un carácter no secuencial, no conceptual ni narrativo, más contemplativo.

Una inspiración para ese carácter contemplativo, un pensamiento no tan secuencial ni narrativo, más estático –y algo estoico (quizá relacionado con un pensamiento budista) lo hemos encontrado en algunas formas de la cultura oriental.

Por ejemplo, del cine asiático nos atrae mucho el trabajo del cineasta taiwanés (de origen malayo) Liang Tsai-Ming, rechaza la narraciones convencionales y utiliza escenas muy contemplativas para conseguir "un impacto en un nivel más alto", como él mismo explica aquí:
http://www.youtube.com/watch?v=HeuezJ-lWhQ&feature=player_detailpage#t=112

Otro ejemplo sería el tailandés Apichatpong Weerasethakul, que busca "deconstruir" la narración para "seguir a las sensaciones" o "personalizar" la interpretación de cada espectador.
http://www.criticine.com/interview_article.php?id=24

Otros ejemplos de cine asiático con estas características los hay en la New Wave taiwanesa, el cine tailandés –Nawapol Thamrongrattanarit, Kongdej Jaturanrasmee, Pen-Ek Ratanaurang–, el vietnamita Hung Tran-anh, el japonés Koreeda Hirokazu o Aoyama Shinji, Royston Tan o Eric Khoo de Singapur, entre muchos otros.




Acción y movimiento
De las artes escénicas asiáticas en LRM Performance nos influencian los ya conocidos teatro Noh, Bunraku, Kabuki o Butoh japoneses, el Kunju y formas de ópera china o el Xìqǔ, títeres acuáticos de Vietnam, artes de Camboya o de Indonesia como el Wayang (teatro de sombras), el Katakali indio y la danza Khon tailandesa – la cual nuestra bailarina Liao Yun-Hsiu ha estudiado y utilizado en algunos movimientos de las manos.

De creadores recientes asiáticos, mencionaremos al colectivo artístico de Kyoto Dumb Type, http://dumbtype.com/biography cuyo trabajo en los '80 y '90 emplea magistralmente técnicas innovadoras: proyecciones, iluminación, movimiento y sonido. El colectivo japonés es pionero en la mezcla de artes visuales y escénicas junto a Zuni Icosaedron, de Hong kong – http://www.conversasians.com.sg/2010/DannyYung.html, en el uso de elementos multimedia. También mencionaremos a Legend Lin Dance Theatre de Taiwán, http://acsea.ca/showcase/legend-lin-dance-theatre/ cuyo movimiento, extremadamente refinado y lento con elementos visuales de rituales y tradiciones de Taiwan nos impresiona.

En general, tanto aspectos de forma y color que mencionaremos más adelante como el movimiento y coreografía orientales nos resultan más sugerentes, tranquilos y sutiles que en occidente, y menos atados a una dinámica rígidamente narrativa o conceptual.



Objetos, materiales, trajes
Además de elementos visuales como sombras y transparencias, en LRM Performance, usamos objetos, trajes y materiales de inspiración oriental, como son los siguentes ejemplos. Basándonos en el biendan (扁擔, ó tan-tsu en Taiwán) –vara de bambú para transportar objetos en cada extremo– http://history.cultural-china.com/en/38History9143.html hemos creado estructuras que manipulamos en varias escenas. También empleamos candiles de mano de estilo asiático de diversos tipos, basándonos en algo similar a estos. La Kaku-Andon -–lámpara cuadrada japonesa de la época Edo (s.XVII-XIX) nos sirvió para crear toda una escena, y las redes de pesca tradicional de Kerala, Vietnam o Camboya, Cheena vala –"redes chinas", las llaman allí– fueron material para crear determinadas escenas. Otras fuentes muy distintas han sido el Manga y el Anime, por ejemplo el director de anime Hayao Miyazaki, o de Koji Morimoto y el Studio 4ºC, con sus seres pseudo-humanos y movimientos tan sugerentes y abstractos.

Forma y Color
LRM usa gamas de color no habituales en las artes visuales recientes, que parecen estancadas en torno al blanco. El blanco es un color importante en Asia, sí –especialmente en Japón– pero la gama de colores asiática es más variada que la occidental (que tiende a ser gris, especiamente en el norte). Además de los códigos de color chinos basados en buenos o malos augurios, o los colores que rigen los días en Tailandia http://en.wikipedia.org/wiki/Colors_of_the_day_in_Thailand. Este uso del color se puede apreciar en muchos aspectos de la cultura oriental, desde el maquillaje de la ópera china y el famoso Ukiyo-e (grabado japonés del período Edo) al citado Anime de Studio 4ºC o el animador japonés Satoshi Tomioka, http://www.youtube.com/watch?v=BYgjGbZ6qvY e incluso en el diseño de embalajes comerciales de uso diario.

Sobre la forma, hay en los artistas asiáticos que nos interesan una preferencia por la asimetría; se ve en la fotografía de las películas de Tsai Ming-Liang, sus proporciones son distintas; la visión occidental es muy centrada y guiada, casi forzadamente, la oriental tiende a encuadres menos simétricos, deja más espacio (espacial y temporal) y sugiere un entorno para contemplar y buscar lo que ocurre más libremente, como señala el director de fotografía y habitual colaborador de Kar-wai Wong, Christopher Doyle. https://www.youtube.com/watch?v=8tqmBHZGx04

Sonido
LRM Performance es interdisciplinar y los aspectos de forma y color son también sonoros. Para Memory Root Light hemos utilizado los once acordes del Sho (pariente del Sheng 笙 chino) presentes en el Gagaku –música tradicional japonesa; un patrón rítmico del Mokugyo –instrumento del rito budista–; la sonoridad de los gongs Daluo (大锣) y Xiaoluo (小锣) de la opera china, o un patrón rítmico del P'ansori (música tradicional coreana) http://en.wikipedia.org/wiki/Pansori, entre otros.

Todos ellos nos interesan para crear sensación de contemplación, o de no narratividad, lo que en música se llama un sonido "no funcional"; está en compositores orientales como Toru Takemitsu, Tan Dun, e incluso se puede oir en Joe Hisashi o Ryuichi Sakamoto, y también en música electrónica de autores como Inoue Tetsu, Takemura Nobukazu o Ikeda Ryoji http://en.wikipedia.org/wiki/Ryoji_Ikeda, lo que resulta atractivo para nosotros. 

Todas estas influencias culturales inspiran, pero no crean por sí mismas; hace falta trabajarlas mucho y arriesgarse a transformarlas porque como decíamos, para ser creativo las influencias no deben adueñarse del resultado. En cualquier caso, para nosotros han sido realmente inspiradoras y esperamos que nuestra aportación pueda corresponder al menos un poco.



Fotos: Sara Sánchez / Alfredo Delgado / LRM