miércoles, 29 de septiembre de 2010

Urbanismo cambiante en Beijing

La historia deja su huella también en la configuración de las ciudades. En este artículo veremos brevemente la evolución de los cambios urbano administrativos de Beijing, la capital china, desde la llegada al poder del Partido Comunista en 1949.
 
1949 
Algunos de los 32 distritos de la ciudad se combinan para formar 20 distritos numerados. La ciudad de Beiping se cambia a Beijing (municipalidad).
  
Fuentes: The Beijing News (Chino): Adjustments to Beijing's administrative divisions, part 2 Global Times: Beijing redraws administrative, district boundaries China Daily: Plan to merge Beijing districts approved Wikipedia: List of administrative divisions of Beijing Image from 60 years of Beijing maps

1950 Los 20 distritos se reconfiguran en 16: del 1 al 9 serán urbanos y del 10 al 16 suburbanos. Heilongtan, Condado de Changping en la Provincia de Hebei se incorpora a Beijing. Beijing central en 1952


1952 
La ciudad se ajusta a 13 distritos con denominaciones geográficas: Dongdan, Xidan, Dongsi, Xisi, Qianmen, Chongwen, Xuanwu, Dongjiao, Nanyuan, Haidian, Fengtai, Shijingshan, Jingxikuang.


1956 
Con la adición del Distrito de Changping, se pasa a 14 distritos en Beijing.

1958 Se pasa a 13 distritos y 4 condados. Los distritos de Tongzhou, Zhoukoudian, Daxing, que antes pertenecían a condados de la provincia de Hebei, son absorbidos por Beijing.
El distrito de Qianmen se divide entre los distritos de Chongwen and Xuanwu.
El distrito de Dongjiao cambia su nombre a Chaoyang. Jingxikuang cambia a distrito de Mentougou.
El distrito de Shijingshan es absorbido por los distritos de Fengtai, Haidian y Mentougou. Los distritos de Dongdan y Dongsi se combinan para formar el distrito de Dongcheng, Xidan y Xisi se combinan para formar el distrito de Xicheng.
El distrito de Nanyuan se divide para formar los distritos de Chaoyang, Fengtai y Daxing.

1960 Tenemos ahora 8 distritos y 9 condados. Los distritos de Changping, Tongzhou, Shunyi, Daxing y Zhoukoudian se eliminan y los condados de Changping, Tongxian, Shunyi, Daxing y Fangshan se restablecen.

1963 
Pasamos a 8 distritos, 9 condados y una oficina administrativa (con categoría propia de distrito) que se establece como parte del territorio perteneciente al distrito de Fengtai.

1967 
La ciudad tiene este año 9 distritos y 9 condados. Shijingshan se elimina para establecer el distrito de Shijingshan.

1974 9 distritos, 9 condados y una oficina administrativa conformada por el Distrito Petroquímico.

1980 
10 distritos y 9 condados. El Distrito Petroquímico se transforma en el distrito de Yanshan.

1986 
Pasamos a 10 distritos, 8 condados. El condado de Fangshan y el distrito de Yanshan se combinan para formar el nuevo distrito de Fangshan.

1997 
11 distritos y 7 condados. Tongxian pasa a ser distrito.

1998 
Nuevo año, Nuevo distrito. Tenemos ya 12 distritos y 6 condados. Shunyi pasa a ser distrito.

1999 
13 distritos y 5 condados. Changping también pasa a ser distrito.

2001 
16 distritos y 2 condados. Daxing, Huairou y Pinggu se convierten en distritos. Adaptado de la web de Danwei.
 

 

Cinco Consideraciones a la Hora de Aprender Chino

Los siguientes consejos son fruto de la experiencia, personal y ajena, no pretenden ser fórmulas magistrales sino observaciones que quizá puedan ayudarte a la hora de enfrentarte al idioma chino...
1- La importancia de los tonos

Mucha gente comienza a leer las nuevas palabras en pinyin (transcripción fonética de los caracteres) y las relaciona con el caracter correspondiente. Sin embargo, como en esta primera etapa no dedicamos mucho a la parte oral, no asociamos dicho carácter con su tono. Este es un error que se suele arrastrar. Aunque luego seamos conscientes de que cada palabra tiene su tono específico, tendemos a pronunciarlas con la entonación propia de nuestra lengua. Todos habremos ya visto a algún compañero que tras pasarse algunos años en China tiene un gran dominio del vocabulario pero que lo suelta con el “deje” español, como si los tonos no existieran. Los chinos en general lo entienden, pero no es lo correcto.

Por suerte hay una solución bastante eficaz, aunque también más trabajosa. Leer en voz alta y repetir hasta el infinito los ejercicios de pronunciación de sílabas y combinación de tonos que aparecen en todos los libros. Si están ahí es por una sencilla razón: los chinos están aburridos de escucharnos mancillar los tonos y quieren que lo hagamos mejor.

2- Atención al vocabulario

Al principio queremos memorizar gran cantidad de palabras para ampliar vocabulario y practicas las frases que vamos aprendiendo. Nuevamente, aquí aparece el tema de la práctica oral: podemos leerlo, pero lo pronunciamos fatal, lento, trabado y con los tonos mal. Por otra parte si estamos utilizando listas de palabras es probable que al poco tiempo las olvidemos. Una solución es hacer frases donde las utilicemos, si es posible, deberían ser frases útiles, algo que diríamos en la vida real. Si bien nos podemos ayudar con el contexto, no hay nada más feo que pensar que sabemos decir ciertas cosas, toparnos con un chino y que no nos entienda nada. O que repita toda nuestra frase, pero con los tonos correctos.

3- El tema del Pinyin

Muchos libros de enseñanza de chino vienen acompañados con el pinyin junto a los caracteres. Otros traen el pinyin en una hoja diferente, ¡incluso en un libro aparte! La razón es que la mayoría caemos en la tentación de dejar de leer el carácter y pasarnos al pinyin, con lo que no hacemos el esfuerzo por asociar el carácter con su sonido. Aquí podemos pegar una cinta de papel o algo similar para obligarnos a leer los caracteres y pasar del pinyin, memorizaremos antes y mejor.
También hay gente que opina que leer directamente del pinyin, sin ver los caracteres, ayudaría a mejorar la pronunciación de los tonos ya desarrollar un poco nuestra capacidad de entender lo que oímos. Pero primero tenemos que tener claros los tonos y sus diferencias.

Probarnos: nada es peor que pensar que sabemos decir ciertas cosas, toparnos con un chino y que no nos entienda nada.

4- Beber de varias fuentes
Cuando comenzamos un curso de chino muchas veces nos atenemos al material que nos dan para la clase. Quizá al principio no está mal, pero luego lo más interesante es ver que se nos abre un mundo de casi 1500 millones de personas con las que poder comunicarnos de alguna manera. Por otra parte la presencia en Internet de China es inmensa, tenemos páginas de todo tipo como revistas, periódicos, videos, canciones, libros, etc. en los que podremos navegar y explorar su visión de las cosas.
Una cosa es aprender el vocabulario del libro y otra mucho mejor es ver varios ejemplos aplicados en diferentes contextos, así incorporamos lo que hemos aprendido. Si además podemos utilizarlo en algo que escribamos o que digamos nosotros mismos la situación es inmejorable.

5- Practicar y practicar

Todo el conocimiento se desvanece si no se pone en práctica. Una vez que hayamos conseguido una mínima soltura podemos dedicarnos a leer lo que podamos de periódicos online, a escribir pequeñas frases, a transcribir textos para mejorar la caligrafía, a hablar con chinos. Mucha gente usa el diálogo interno para practicarlo. Por ejemplo cuando hablamos con amigos de cualquier cosa podemos plantearnos ¿Y cómo se diría todo esto en chino? Al haber una motivación real de comunicación nos esforzaremos en conocer la respuesta y el resultado será que habremos asimilado estas frases mucho mejor que si lleváramos a cabo una lectura pasiva de una situación que ha escrito otra persona.


martes, 14 de septiembre de 2010

Controvertida nueva versión televisiva del Sueño en el Pabellón Rojo

La nueva versión televisiva de Sueño en el Pabellón Rojo, el máximo exponente literario chino, ha generado gran controversia entre el público chino.

Los 50 capítulos de la serie se emiten en televisión nacional. Las críticas han llegado de todos los sectores aunque hay quienes defienden esta nueva propuesta. A pesar de todo, las cifras de audiencia están siendo bastante altas.

Existen actualmente más de 20 versiones televisivas de la serie, algunas reducidas, cómics y dibujos animados, manteniéndose aún muy vigente.

Una de las versiones para TV se ha convertido en un clásico en sí misma tras permanecer en la programación de forma continuada desde 1987. Las críticas a la propuesta actual vienen fundamentadas en las diferencias notables que tiene con la de 1987. R. Zhou, argumenta que el valor de una adaptación debería medirse contra el original, y no contra otra adaptación. Cada nueva interpretación y puesta en escena puede aportar cosas nuevas y de valor.

La directora de la nueva serie, Li Shaohong, es una profesional exitosa del cine chino, dotando de magia a su versión. La música extraña y la sucesión de secuencias a paso irregular ayudan a contextualizar la historia. Además reincorpora a la historia la connotación filosófica budista y taoísta, descartada anteriormente por considerarse superstición, así podemos ver a los monjes que ostentan un gran papel en el libro.

Los diálogos de Li son mucho más complejos que en las series anteriores, lo que ha generado cierta resistencia en el público acostumbrado a una línea argumental más simplificada. La situación se complica aún más debido a que se han mantenido partes del libro de manera textual, habiendo palabras que hoy en día han cambiado su significado. Algunos críticos afirman que es necesario haber terminado el colegio secundario para entender lo que los personajes dicen, y haber ido a la universidad para comprender la filosofía detrás de las palabras.

Lo que sí se ha considerado como un avance es el trabajo de caracterización con unos vestuarios reproducidos al detalle según la moda aristócrata del siglo XVIII. Las versiones anteriores recurrían a vestuarios mucho más simples por ser herederos de la época de la Revolución Cultural o sencillamente por falta de presupuesto. La prosperidad actual en este sentido ha permitido cambiar las cosas a mejor.

Entra las críticas más insistentes están aquellas dirigidas al maquillaje que incluye un tocado en el cabello al estilo de la ópera china para las mujeres aristócratas, dificultando distinguir a los personajes.



El casting ha sido otra fuente de controversias. En la serie de 1987 los personajes fueron seleccionados entre actores de todas las clases sociales alcanzando según todos los críticos un estilo muy fidedigno. En cambio en la nueva versión, se realizó un concurso televisado del que salieron los protagonistas.

Los expertos llevan debatiendo siglos acerca del significado oculto de una enorme porción del libro. La mayoría de las versiones han tenido que sacrificar muchos aspectos de la novela para la adaptación a la pantalla, resumiendo la historia entre los protagonistas como una especie de triángulo amoroso. Li Shaohong quiso llevar su interpretación de la obra más allá, quizá ofendiendo la sensibilidad de algunos espectadores.

Para bien o para mal, aunque la serie guste o no, siempre nos quedará el libro.

Según comenta el analista R. Zhou, existe un total acuerdo en que la obra original es la cúspide de la ficción literaria china. Habiendo sido traducida con el título de Sueño en el Pabellón Rojo o La Historia de la Roca, este clásico del siglo XVIII muestra un panorama de la sociedad china profundo y escasamente reflejado en la literatura de su tiempo. El estudio de esta obra es de tal magnitud que existe un campo concreto dedicado a esta labor llamado "Rosología" con sus expertos y abundante material escrito.

lunes, 6 de septiembre de 2010

Haikus de Mario Benedetti

El haiku es un estilo de poesía tradicional japonesa. Se trata de poemas breves, formados normalmente por tres versos de cinco, siete y cinco moras respectivamente.

Con la expansión de la cultura japonesa más allá de sus fronteras, poetas de todo el mundo abrazaron esta bella forma de expresar eventos de la naturaleza influidos por el zen y lo trascendente.




La poesía
dice honduras que a veces
la prosa calla


*

los que caminan
sobre ríos de vino
a veces flotan


*

puedro morirme
mas no acepto que muera
la humanidad


*

si hubiera dios
nadie le rezaría
por no aburrirle


*

vuando la pena
proviene del candor
puede ser dulce


*

dame cobijo
con toda la ternuna
que te he prestado